Consejos para los padres: Meriendas o refrigerios saludables
Las meriendas o refrigerios proporcionan nutrientes importantes a los niños y les ayudan a controlar el hambre entre comidas.
Pon en práctica estas ideas para preparar refrigerios saludables.
“Barquitos de apio relleno” (apio con crema de maní o cacahuete y uvas pasas)
Fruta fresca o enlatada (en jugo al 100% en vez de almíbar) con yogur descremado o semidescremado
Galletas integrales con queso semidescremado
Palitos de verduras (zanahoria, calabacín verde y pimiento)
Pan integral o rodajas de manzana con crema de maní
Quesadillas (queso semidescremado derretido en una tortilla integral)
Pretzels sin sal o palomitas de maíz reventadas con aire caliente y sin sal
Totopos (tortilla chips) al horno (en vez de fritos), con salsa “pico de gallo”
Pan árabe (pita) integral con hummus (un puré de garbanzos hecho con diferentes especias y aceites)
Pon la fruta fresca en un plato en el refrigerador o en la encimera de la cocina, donde los niños la alcancen fácilmente. Así será más fácil para ellos comer una merienda saludable.
Para salir de casa
Pon nueces, frutas secas sin dulce, verduras o frutas frescas en bolsas pequeñas.
Empaca palitos de queso semidescremado.
Fija las reglas
Enséñales a tus hijos a pedirte permiso antes de servirse un refrigerio.
Coman los refrigerios en la mesa o en la cocina, no frente al televisor.
Sirve los refrigerios en un plato. No dejes que tus hijos coman directamente de la bolsa o de la caja.
Tomen agua, leche descremada o semidescremada, o jugo de frutas al 100% en lugar de gaseosa o refrescos con sabor a frutas.
Última revisión del contenido: 01 de abril de 2016