Si cuidas de un ser querido, es importante que también dediques tiempo para cuidarte. El estrés físico y emocional de cuidar de una persona puede causar problemas de salud.
¿Qué es el cuidador?
El cuidador es la persona que ayuda a un miembro de la familia, amigo o vecino que está enfermo o que tiene una discapacidad. El cuidador informal o la persona que cuida de otro miembro de la familia a menudo le ayuda a su ser querido con las tareas básicas diarias.
Se puede considerar que eres cuidador si ayudas habitualmente a una persona a:
Hacer sus compras del mercado
Realizar los oficios de la casa
Vestirse
Tomar sus medicamentos y llevar un registro de ellos
Realizar cuidados médicos, por ejemplo, mantener limpia una herida o aplicar una inyección
Preparar los alimentos
Ayudarle con el transporte, por ejemplo, llevarle en auto a sus citas
Coordinar los servicios que necesita, como hablar con sus doctores o pagar las cuentas
Aproximadamente 1 de cada 3 personas en los Estados Unidos son cuidadores. La mayoría de los cuidadores tienen además otros trabajos y pasan por lo menos 24 horas a la semana cuidando de un ser querido.
El estrés de ser cuidador puede causar problemas de salud.
Cuando estás cuidando de un ser querido puede ser difícil cuidar de tu propia salud. Los cuidadores corren más riesgo de contraer resfriados y gripe. También tienen más probabilidades de tener problemas duraderos de salud, como artritis, diabetes o depresión.
La siguiente es una lista de signos de que podrías tener estrés del cuidador:
Lo bueno es que puedes reducir el riesgo de tener problemas de salud si te cuidas y consigues apoyo.
Toma acción
Toma estas medidas para reducir el estrés de ser cuidador.
Cuídate.
Ser cuidador puede ser estresante. El estrés puede causar problemas como dolor de espalda y dificultad para dormir. Si te cuidas tendrás la energía y la fortaleza para afrontar las exigencias de cuidar de otra persona.
Cuida tu cuerpo.
Come alimentos saludables para que puedas mantener el cuerpo fuerte. Los alimentos saludables te ayudarán a protegerte de las enfermedades del corazón, el debilitamiento de los huesos y la presión arterial alta.
Mantente activo para que el día se te haga más llevadero. Intenta hacer 2 horas y media de actividad aeróbica moderada a la semana, como caminar rápido o bailar.
Toma medidas para prevenir el dolor de espalda, como mantener la espalda recta y doblar las rodillas cuando levantes cosas pesadas.
Asegúrate de dormir lo suficiente. La mayoría de los adultos necesitan dormir 7 u 8 horas todas las noches.
Haz algo en tu propio beneficio. Dedica tiempo todos los días para hacer algo que te guste. Por ejemplo, intenta leer, escuchar música o hablar con un amigo.
Pídele a un vecino que visite a tu ser querido mientras sales a caminar.
Acepta el apoyo de otras personas para que puedas lidiar con el estrés emocional de ser cuidador.