Toma precauciones de seguridad si tomas medicamentos
Información general
Los medicamentos pueden hacer que te sientas mejor y te recuperes cuando estás enfermo. Sin embargo, si no sigues las indicaciones, también pueden hacerte daño.
Puedes reducir la probabilidad de tener efectos secundarios de los medicamentos si sigues atentamente las indicaciones de la etiqueta o las que te haya dado el farmacéutico, el doctor o la enfermera. Los efectos secundarios pueden ser leves, como malestar de estómago, o más graves, como daño al hígado.
Toma estas medidas sencillas para evitar problemas con los medicamentos.
Sigue atentamente las indicaciones de la etiqueta del medicamento.
Si no entiendes las indicaciones, pídele al doctor, a la enfermera o al farmacéutico que te las explique.
Mantén una lista de todos los medicamentos, vitaminas, minerales y productos a base de hierbas que tomas. Muéstrale esa información al doctor.
Conserva los medicamentos en un lugar fresco y seco, donde no los puedan alcanzar los niños ni las mascotas.
Hay diferentes tipos de medicamentos.
Los 2 tipos principales de medicamentos son los que se venden con receta médica y los que se venden sin receta médica.
Medicamentos de venta con receta
Los medicamentos que necesitan receta médica son aquellos que solo puedes obtener con una receta del doctor. Estos medicamentos se consiguen en una farmacia.
Los medicamentos de venta con receta son únicamente para la persona cuyo nombre aparece en la receta.
Desecha los medicamentos de venta con receta cuya fecha de vencimiento haya pasado o los que no hayas usado. Pregúntale al farmacéutico cuál es la manera adecuada de desecharlos.
A veces puedes elegir entre un medicamento genérico y un medicamento de marca. Los medicamentos genéricos y los de marca actúan de la misma manera, pero por lo general, los medicamentos genéricos cuestan menos.
Los medicamentos de venta sin receta son medicamentos que se pueden comprar en una tienda sin necesidad de tener receta del doctor.
Entre los medicamentos de venta sin receta están:
Los medicamentos para el resfriado y la gripe
Los medicamentos para el dolor como la aspirina, el paracetamol (acetaminofeno) y el ibuprofeno
Los medicamentos para aliviar los síntomas de alergia
Los medicamentos para dormir (conciliar el sueño)
La crema dental con flúor
La etiqueta del medicamento
Todos los medicamentos de venta sin receta médica tienen una etiqueta con información que te sirve para escoger el medicamento adecuado para los síntomas que tienes.
La etiqueta también contiene instrucciones sobre cómo usar el medicamento sin peligro. Incluso los medicamentos que se venden sin receta pueden causar efectos secundarios o daños si se toman en exceso o no se toman correctamente.
Tu doctor, enfermera, o farmacéutico puede ayudarte a escoger los medicamentos de venta sin receta que son mas adecuados para ti. También pueden responder a qualquier pregunta que tengas.
Haz preguntas para estar seguro de que entendiste.
Para tomar un medicamento sin peligro, tienes que saber:
Cómo se llama el medicamento
Por qué te lo recetaron
Cuál es la forma correcta de tomarlo
Si hay medicamentos que no debes tomar al tiempo con este
Hazle preguntas al doctor o a la enfermera para asegurarte de que entendiste cómo se toma el medicamento. Toma apuntes para que recuerdes las respuestas. Incluso les puedes pedir que te graben las indicaciones en tu teléfono.
Lleva esa lista a todas tus citas médicas. Quizás quieras darle también una copia a un familiar o amigo en caso de que tengas una emergencia médica.
Lee y conserva la información que venga con el medicamento.
Conserva los medicamentos en el frasco o la caja en que venían para que tengas toda la información de la etiqueta.
Pon atención al color y la forma de las pastillas que tomas. Si al comprar más medicamento notas que el aspecto de las pastillas es diferente, pídele al farmacéutico que verifique si te dio el medicamento correcto.
Guarda los medicamentos en un lugar seguro.
Los medicamentos que se conservan correctamente duran más y actúan mejor.
Lee la etiqueta del medicamento para ver cuáles son las instrucciones de conservación. Por ejemplo, algunos medicamentos deben conservarse en el refrigerador.
Guarda en un lugar fresco y seco los medicamentos que no tengan instrucciones especiales de conservación. Los medicamentos se pueden echar a perder rápidamente en lugares húmedos y cálidos, como la cocina o el baño.