Antes de viajar fuera de los Estados Unidos, toma medidas con anticipación para mantenerte sano y seguro durante el viaje.
Responde a estas preguntas al planear el viaje:
¿Necesito vacunas o medicamentos para prevenir enfermedades?
¿Podré comer los alimentos y tomar el agua de ese lugar sin peligro?
¿Podré conseguir los medicamentos que necesito durante el viaje?
¿Qué pasa si me enfermo cuando esté de viaje?
¿Corro el riesgo de presentar problemas de salud durante el viaje?
¿Necesito vacunas o medicamentos para prevenir enfermedades?
En cada parte del mundo hay enfermedades que son comunes en esa zona. Recibir ciertas vacunas y medicamentos antes del viaje puede protegerte de las enfermedades del lugar al que vas a viajar. Por ejemplo:
Las vacunas pueden protegerte de enfermedades como la hepatitis A. La hepatitis A se puede contraer al consumir comida o agua contaminada. Esta enfermedad es común en muchos países, como los de Centroamérica y Suramérica.
Los medicamentos pueden protegerte de enfermedades como el paludismo. El paludismo (malaria) es una enfermedad transmitida por mosquitos que es frecuente en algunas partes del mundo, por ejemplo, en África y en Asia.
Si averiguas qué enfermedades son comunes en el lugar al que vas, podrás tener un viaje seguro y saludable.
¿Podré comer los alimentos y tomar el agua de ese lugar sin peligro?
En algunos países el agua de la llave no es potable y no se puede beber sin peligro, especialmente para las personas que no estén acostumbradas a consumirla. Incluso si el agua de la llave no afecta a las personas que viven en ese lugar, podría tener microbios o bacterias que te causen a ti una enfermedad.
En los lugares en los que el agua de la llave no sea potable tienes que tener cuidado también con lo que comes. Es posible que sea peligroso comer ciertos alimentos, como verduras y frutas frescas, porque pueden haber sido lavados o preparados con agua que no es potable.
Necesitar ayuda médica lejos de casa puede causarte miedo, especialmente si no hablas el idioma del lugar. Por eso es importante estar preparado.
Antes del viaje, haz una lista de los lugares a los cuales podrías ir en busca de ayuda si te enfermas. Por ejemplo, en muchas partes del mundo hay oficinas de los Estados Unidos llamadas embajadas y consulados. Los empleados de estas embajadas y consulados pueden ayudar a los ciudadanos de los Estados Unidos que tengan una emergencia.
¿Corro el riesgo de presentar problemas de salud durante el viaje?
Algunas personas tienen más probabilidades de presentar problemas de salud cuando viajan fuera de los Estados Unidos. Toda persona necesita ver a un doctor antes de planificar un viaje a otro país, pero esto es especialmente importante si:
Cuando llegues al lugar en que vas a alojarte, escribe los teléfonos locales de emergencia (por ejemplo, el de la estación de policía y el del cuerpo de bomberos).
Habla con un representante de tu compañía de seguro médico antes de viajar.
Averigua lo siguiente:
Si tendrás cobertura del seguro cuando estés fuera del país.
Si el seguro pagará por emergencias, por ejemplo, si tienes que ir al hospital o si hay una evacuación médica (si tienes que trasladarte a otro hospital o centro de tratamiento).
Infórmate sobre cómo comer y tomar líquidos sin peligro cuando estés de viaje.
Según el sitio al que vayas, tal vez te convenga tomar solo agua embotellada. Es posible que también tengas que tener cuidado con lo que comes. En lugares en los que el agua quizá no sea potable, no tomes ni comas lo siguiente:
Agua de la llave
Bebidas (o gaseosas) de dispensador
Cubos de hielo
Comidas de vendedores ambulantes
Comidas que se sirvan a temperatura ambiente
Ciertos alimentos (especialmente mariscos crudos y alimentos que puedan haber sido lavados con agua de la llave, como frutas y verduras frescas)
Entre las cosas que normalmente se pueden comer y tomar sin peligro se cuentan:
Bebidas embotelladas
Café o té caliente
Comidas cocidas que se sirven calientes
Frutas y verduras que lavaste con agua potable o que pelaste personalmente
Productos lácteos pasteurizados (es decir, que pasaron por un proceso de calentamiento para destruir microbios peligrosos antes de que los compraras)
Las picaduras de insectos pueden ponerte en peligro de contraer enfermedades, especialmente en ciertos países. Por ejemplo, los mosquitos pueden transmitir el paludismo o el virus del Zika.
Sigue estos consejos básicos:
Pregúntale al doctor si debes ponerte vacunas o tomar medicamentos para protegerte.
En Centroamérica y Suramérica es más probable que un perro tenga rabia que en los Estados Unidos. Las personas pueden contraer la rabia por la mordedura o el arañazo de un animal infectado (por ejemplo, un perro, un mono o un murciélago).
Toma las siguientes medidas de seguridad donde haya animales:
No trates nunca de alimentar, acariciar ni tocar animales que no conoces.
Pon atención a los animales que haya a tu alrededor. Es más probable que ataquen si los asustas o los sorprendes.
Entérate de las leyes y costumbres (las conductas habituales de la gente) de los lugares que visitarás en tu viaje. Puedes tomar decisiones más prudentes si sabes qué conductas son aceptables y cuáles podrían molestar a las personas del lugar.
Cuando vayas de viaje, mantén siempre las maletas donde puedas verlas. No recibas nunca paquetes de desconocidos.
No lleves grandes sumas de dinero en efectivo. Cuando saques dinero para pagar algo, trata de que la gente no vea qué llevas en la billetera.
Guarda todos los objetos de valor y los documentos importantes (por ejemplo, el pasaporte) en el hotel. Nunca los lleves a mano cuando salgas.
Escribe cómo se dicen en el idioma del lugar unas cuantas frases clave que puedas necesitar en una emergencia, como "necesito ayuda" o "necesito un doctor".
Averigua formas de mantenerte en contacto por teléfono. Es posible que en algunas regiones tengas que comprar un teléfono celular local o usar una tarjeta prepagada para hacer llamadas.