Un tumor de hipófisis es un crecimiento de células anormales en los tejidos de la hipófisis.
Las hormonas de la hipófisis controlan muchas otras glándulas del cuerpo.
Tener ciertas afecciones genéticas aumenta el riesgo de presentar un tumor de hipófisis.
Entre los signos de un tumor de hipófisis se incluyen problemas con la visión y ciertos cambios físicos.
Para detectar (encontrar) y diagnosticar un tumor de hipófisis, se utilizan estudios con imágenes y pruebas que examinan la sangre y la orina.
Ciertos factores afectan el pronóstico (probabilidad de recuperación) y las opciones de tratamiento.
Un tumor de hipófisis es un crecimiento de células anormales en los tejidos de la hipófisis.
Los tumores de hipófisis se forman en la hipófisis, un órgano del tamaño de una arveja situado en el centro del , exactamente encima de la parte posterior de la nariz. A veces, se llama a la hipófisis "glándulaendocrina principal" porque elabora hormonas que afectan el funcionamiento de muchas partes del cuerpo. También controla las hormonas que producen muchas otras glándulas del cuerpo.
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Anatomía del interior del encéfalo: muestra la glándula pineal y la hipófisis, el nervio óptico, los ventrículos (el líquido cefalorraquídeo se ve en color azul) y otras partes del encéfalo.
Los tumores de hipófisis se dividen en los tres grupos siguientes:
Adenomas hipofisarios benignos: son tumores que no son cancerosos. Estos crecen muy lentamente y no se diseminan desde la hipófisis hasta otras partes del cuerpo.
Adenomas hipofisarios invasivos: tumores benignos que se pueden diseminar hasta los huesos del cráneo o la cavidad de los senos paranasales debajo de la hipófisis.
Carcinomas hipofisarios: tumores que son malignos (cáncer). Estos tumores de hipófisis se diseminan hasta otras áreas del sistema nervioso central (encéfalo y médula espinal) o fuera del sistema nervioso central. Muy pocos tumores de hipófisis son malignos.
Los tumores de hipófisis no funcionante no producen cantidades adicionales de hormonas.
Los tumores de hipófisis funcionantes producen una cantidad mayor de la normal de una o más hormonas. La mayoría de los tumores de hipófisis son tumores funcionantes. La cantidad adicional de hormonas que producen los tumores de hipófisis a veces causa ciertos signos o síntomas de enfermedad.
Las hormonas de la hipófisis controlan muchas otras glándulas del cuerpo.
Entre las hormonas que produce la hipófisis se incluyen las siguientes:
Prolactina: hormona que hace que las mamas de una mujer produzcan leche durante y después del embarazo.
Hormona del crecimiento: hormona que ayuda a controlar el crecimiento del cuerpo y el uso del azúcar y la grasa en el cuerpo. La hormona del crecimiento también se llama somatotropina.
Hormona estimulante de la tiroides: hormona que hace que la glándula tiroides elabore otras hormonas que controlan el crecimiento, la temperatura del cuerpo y la frecuencia cardíaca. La hormona estimulante de la tiroides también se llama tirotropina.
Tener ciertas afecciones genéticas aumenta el riesgo de presentar un tumor de hipófisis.
Cualquier cosa que aumenta la probabilidad de tener una enfermedad se llama factor de riesgo. La presencia de un factor de riesgo no significa que enfermará de cáncer; pero la ausencia de factores de riesgo tampoco significa que no enfermará de cáncer. Consulte con su médico si piensa que está en riesgo. Los factores de riesgo de los tumores de hipófisis incluyen tener las siguientes enfermedades hereditarias:
Entre los signos de un tumor de hipófisis se incluyen problemas con la visión y ciertos cambios físicos.
Los signos y síntomas pueden ser causados por el crecimiento del tumor o por las hormonas que este elabora o por otras afecciones. Algunos tumores no causan signos o síntomas. Consulte con su médico si tiene cualquiera de estos problemas.
Signos y síntomas de un tumor de hipófisis no funcionante
A veces, un tumor de hipófisis puede presionar o dañar partes de la hipófisis, haciendo que esta deje de elaborar una o más hormonas. Poca cantidad de cierta hormona afecta el funcionamiento de la glándula o el órgano que la hormona controla. A veces se presentan los siguientes signos y síntomas:
Dolor de cabeza.
Alguna pérdida de la visión.
Pérdida del vello corporal.
En las mujeres, períodos menstruales menos frecuentes, ausencia de estos, o falta de leche en las mamas.
En los hombres, pérdida de vello facial, crecimiento del tejido de la mama e impotencia.
En las mujeres y hombres, disminución del impulso sexual.
En los niños, retraso delcrecimiento y desarrollo sexual.
La mayoría de los tumores que elaboran la HL y la HFE no producen suficientes hormonas adicionales como para causar signos y síntomas. Estos tumores se consideran tumores no funcionantes.
Signos y síntomas de un tumor de hipófisis funcionante
Cuando un tumor funcionante elabora hormonas adicionales, los signos y síntomas dependerán del tipo de hormona que produce.
Demasiada prolactina puede causar los siguientes problemas:
Dolor de cabeza.
Alguna pérdida de la visión.
Períodos menstruales menos frecuentes o ausencia de estos, con flujo muy escaso.
Problemas o incapacidad para quedar embarazada.
Impotencia en los hombres.
Disminución del impulso sexual.
Flujo de leche de las mamas en una mujer que no está embarazada ni amamantando.
Demasiada HACT puede causar los siguientes problemas:
Dolor de cabeza.
Alguna pérdida de la visión.
Aumento de peso en la cara, el cuello y el tronco del cuerpo y brazos y piernas delgados.
Un bulto de grasa en la nuca.
Piel delgada en ocasiones con estrías púrpuras o rosadas en el pecho o el abdomen.
Moretones que aparecen con facilidad.
Crecimiento de vello fino en la cara, la parte superior de la espalda o los brazos.
Demasiada hormona de crecimiento puede causar los siguientes problemas:
Dolor de cabeza.
Alguna pérdida de la visión.
En los adultos, acromegalia (crecimiento de los huesos de la cara, las manos y los pies). En los niños, todo el cuerpo crece hasta tener más altura y tamaño de lo normal.
Cosquilleo o adormecimiento en las manos y los dedos.
Ronquidos o pausas de la respiración durante el sueño.
Secreción o "goteo" nasal (el líquido cefalorraquídeo que rodea el encéfalo y la médula espinal sale por la nariz).
Para detectar (encontrar) y diagnosticar un tumor de hipófisis, se utilizan estudios con imágenes y pruebas que examinan la sangre y la orina.
Se puede utilizar las siguientes pruebas y procedimientos:
Examen físico y antecedentes: examen del cuerpo para chequear los signos generales de salud, incluso signos de enfermedad como masas o cualquier otra cosa que parezca fuera de lo habitual. También se toman los antecedentes de los hábitos sanitarios del paciente y las enfermedades y tratamientos anteriores.
Examen de la vista: examen para revisar la visión y el estado general de salud de los ojos.
Examen del campo visual: examen para revisar el campo visual de una persona (el área total en la que se pueden ver objetos). Esta prueba mide la visión central (cuánto puede ver una persona cuando mira directamente al frente) y la visión periférica (cuánto puede ver una persona en todas las direcciones cuando mira directamente al frente). Los ojos se examinan por separado. El ojo que no se examina está tapado.
Examen neurológico: serie de preguntas y pruebas para examinar el encéfalo, la médula espinal y el funcionamiento de los nervios. El examen verifica el estado mental de la persona, la coordinación y la capacidad de caminar normalmente, así como el buen funcionamiento de los músculos, los sentidos y los reflejos. Esto también se llama neuroexamen.
IRM (imágenes por resonancia magnética) con gadolinio: procedimiento para el que se utiliza un imán, ondas de radio y una computadora para crear una serie de imágenes detalladas de áreas internas del encéfalo y la médula espinal. Se inyecta en una vena una sustancia llamada gadolinio, que se acumula alrededor de las células cancerosas y las hace aparecer más brillantes en la imagen. Este procedimiento también se llama imágenes por resonancia magnética nuclear (IRMN).
Estudio bioquímico de la sangre: procedimiento por el que se examina una muestra de sangre para medir las cantidades de ciertas sustancias, como la glucosa (azúcar), que los órganos y tejidos del cuerpo liberan en la sangre. Una cantidad anormal (mayor o menor que la normal) de una sustancia puede ser signo de enfermedad.
Pruebas de sangre: pruebas mediante las que se miden las concentraciones de testosterona o estrógeno en la sangre. Una cantidad más alta o más baja que la normal de estas hormonas puede ser un signo de un tumor de hipófisis.
Análisis de orina durante 24 horas: prueba para la que se recolecta orina durante 24 horas para medir las cantidades de ciertas sustancias. Una cantidad poco usual (más alta o baja que la normal) de una sustancia puede ser un signo de enfermedad en el órgano o tejido que la elabora. Una cantidad superior a la normal de la hormona cortisol puede ser un signo de un tumor de hipófisis y de síndrome de Cushing.
Prueba de inhibición con dosis alta de dexametasona: prueba mediante la que se administran una o más dosis altas de dexametasona. Se examina la concentración de cortisol en una muestra de sangre o de la orina que se recolecta durante tres días. Esta prueba se realiza para revisar si las glándulas suprarrenales están produciendo demasiado cortisol o si la hipófisis le está indicando a las glándulas suprarrenales que produzcan demasiado cortisol.
Prueba de inhibición con dosis baja de dexametasona: prueba mediante la que se administran una o más dosis baja de dexametasona. Se examina la concentración de cortisol en una muestra de sangre o de la orina que se recolecta durante tres días. Esta prueba se realiza para revisar si las glándulas suprarrenales están produciendo demasiado cortisol.
Muestreo venoso para tumores de hipófisis: procedimiento para el que se toma una muestra de sangre de las venas que salen de la hipófisis. La muestra se chequea para medir la cantidad de HACT que la glándula libera hacia la sangre. El muestreo venoso se puede realizar si los exámenes de sangre muestran que hay un tumor que elabora HACT, pero el aspecto de la hipófisis es normal en las pruebas con imágenes.
Biopsia: extracción de células o tejidos para que un patólogo las pueda observar al microscopio y verificar si hay signos de cáncer.
Las siguientes pruebas se pueden realizar en la muestra de tejido que se extrae:
Inmunohistoquímica: prueba para la que se usan anticuerpos que permiten identificar ciertos antígenos en una muestra de tejido. Por lo general, el anticuerpo está unido a una sustancia radiactiva o a un tinte que hacen que el tejido se ilumine al microscopio. Este tipo de prueba se usa para determinar la diferencia entre distintos tipos de cáncer.
Inmunocitoquímica: prueba para la que se usan anticuerpos para identificar ciertos antígenos en una muestra de células. Por lo general, el anticuerpo está unido a una sustancia radiactiva o a un tinte que hacen que las células se iluminen al microscopio. Este tipo de prueba se usa para determinar la diferencia entre distintos tipos de cáncer.
Microscopía óptica y electrónica: prueba de laboratorio en la que se observan las células de una muestra de tejido con microscopios comunes y de alta potencia para verificar si hay ciertos cambios en las células.
Ciertos factores afectan el pronóstico (probabilidad de recuperación) y las opciones de tratamiento.
El pronóstico (probabilidad de recuperación) depende del tipo de tumor y si el tumor se diseminó hasta otras áreas del sistema nervioso central (encéfalo y médula espinal) o hasta otras partes del cuerpo afuera del sistema nervioso central.
Las opciones de tratamiento dependen de los siguientes aspectos:
El tipo y el tamaño del tumor.
Si el tumor elabora hormonas.
Si el tumor está causando problemas de visión u otros signos y síntomas.
Si el tumor se diseminó en el encéfalo alrededor de la hipófisis o hasta otras partes del cuerpo.
Después que se ha diagnosticado un tumor de hipófisis, se hacen pruebas para determinar si se ha diseminado hastael sistema nervioso central (encéfalo y médula espinal) u otras partes del cuerpo.
Los tumores de hipófisis se describen de diferentes maneras.
Después que se ha diagnosticado un tumor de hipófisis, se hacen pruebas para determinar si se ha diseminado hastael sistema nervioso central (encéfalo y médula espinal) u otras partes del cuerpo.
El grado o la diseminación del cáncer se describen, por lo general, en términos de estadios. No hay un sistema de estadificación estándar para los tumores de hipófisis. Una vez que se encuentra un tumor de hipófisis, se realizan pruebas para determinar si el tumor se diseminó por el encéfalo u hasta otras partes del cuerpo. En ocasiones se usa la siguiente prueba:
IRM (imágenes por resonancia magnética): procedimiento para el que se utiliza un imán, ondas de radio y una computadora para crear una serie de imágenes detalladas de áreas internas del cuerpo. Este procedimiento también se llama imágenes por resonancia magnética nuclear (IRMN).
Los tumores de hipófisis se describen de diferentes maneras.
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Tamaños del tumor. El tamaño de un tumor se compara con el tamaño de una arveja (1 cm), un maní (2 cm), una uva (3 cm), una nuez (4 cm), una lima (5 cm), un huevo (6 cm), un durazno (7 cm), y un pomelo (toronja) (10 cm).
Los tumores de hipófisis se describen por su tamaño y su grado, si elaboran hormonas adicionales y si el tumor se diseminó hasta otras partes del cuerpo.
Se usan los siguientes tamaños:
Microadenoma: el tumor mide menos de un centímetro.
El grado de un tumor de hipófisis se basa en qué tanto ha crecido el tumor dentro del área de encéfalo que lo rodea, como la silla turca (el hueso de la base del cráneo donde se aloja la hipófisis).
Hay diferentes tipos de tratamiento para los pacientes con tumores de hipófisis.
Se utilizan cuatro tipos de tratamiento estándar:
Cirugía
Radioterapia
Terapia farmacológica
Quimioterapia
Se están probando nuevos tipos de tratamiento en ensayos clínicos.
A veces el tratamiento para los tumores de hipófisis causa efectos secundarios.
Los pacientes podrían considerar la participación en un ensayo clínico.
Los pacientes pueden ingresar en los ensayos clínicos antes, durante o después de comenzar su tratamiento para el cáncer.
A veces se necesitan pruebas de seguimiento.
Hay diferentes tipos de tratamiento para los pacientes con tumores de hipófisis.
Hay diferentes tipos de tratamiento disponibles para los pacientes con tumores de hipófisis. Algunos tratamientos son estándar (el tratamiento que se usa en la actualidad) y otros se encuentran en evaluación en ensayos clínicos. Un ensayo clínico de tratamiento consiste en un estudio de investigación con el que se procura mejorar los tratamientos actuales u obtener información sobre tratamientos nuevos para pacientes de cáncer. Cuando los ensayos clínicos muestran que un tratamiento nuevo es mejor que el tratamiento estándar, el tratamiento nuevo se convierte en el tratamiento estándar. Los pacientes deberían pensar en participar en un ensayo clínico. Algunos ensayos clínicos están abiertos solo para pacientes que no han comenzado un tratamiento.
Se utilizan cuatro tipos de tratamiento estándar:
Cirugía
Muchos tumores de hipófisis se extirpan mediante cirugía al usar una de las siguientes operaciones:
Cirugía transesfenoidal: tipo de cirugía para la que se insertan instrumentos en una parte del encéfalo a través de una incisión (corte) en el labio superior o en la base de la nariz entre los orificios de la nariz, y luego a través del hueso esfenoides (un hueso con forma de mariposa en la base del cráneo) para llegar hasta la hipófisis. La hipófisis descansa justo arriba del hueso esfenoides.
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Cirugía transesfenoidal. Se introduce un endoscopio y una cureta a través de la nariz y el seno esfenoidal para extirpar un cáncer de la hipófisis.
Cirugía transesfenoidal endoscópica: tipo de cirugía para la que se introduce un endoscopio a través de una incisión (corte) en la parte posterior del interior de la nariz, y luego a través del hueso esfenoides para llegar hasta la hipófisis. Un endoscopio es un instrumento delgado con forma de tubo, con una luz y una lente para observar, y una herramienta para extraer tejido del tumor.
Craneotomía: cirugía para extirpar el tumor a través de una abertura realizada en el cráneo.
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Craneotomía. Se realiza una abertura en el cráneo y se extrae un trozo del cráneo para mostrar parte del cerebro.
Incluso si el médico extirpa todo el cáncer que se observa al momento de la cirugía, algunos pacientes quizá reciban quimioterapia o radioterapia después de la cirugía para eliminar las células cancerosa que quedan. El tratamiento administrado después de la cirugía para disminuir el riesgo de que el cáncer vuelva se llama terapia adyuvante.
Radioterapia
La radioterapia es un tratamiento para el cáncer para el que se utilizan rayos X de alta energía u otros tipos de radiación para eliminar las células cancerosas o impedir que crezcan. Hay dos tipos de radioterapia:
Radioterapia externa: se utiliza una máquina fuera del cuerpo para enviar radiación hacia el cáncer. Algunas formas de administrar radioterapia pueden evitar que la radiación cause daño al tejido sano cercano. Este tipo de radioterapia puede incluir las siguientes:
Radiocirugía estereotáctica: se coloca un marco rígido al cráneo para mantener la cabeza inmóvil durante el tratamiento don radiación. Una máquina dirige una sola dosis grande de radiación directamente hasta el tumor. Este procedimiento no incluye cirugía. También se llama radiocirugía estereotáxica, radiocirugía y cirugía de radiación.
La manera en que se administra la radioterapia depende del tipo de cáncer que se esté tratando. La radioterapia externa se usa para tratar los tumores de hipófisis.
Terapia farmacológica
Se pueden administrar medicamentos para impedir que un tumor de hipófisis funcionante elabore demasiadas hormonas.
Quimioterapia
La quimioterapia se puede usar como terapia paliativa de los carcinomas de hipófisis, para aliviar los síntomas y mejorar la calidad de vida del paciente. La quimioterapia utiliza medicamentos para detener el crecimiento de células cancerosas, ya sea mediante su destrucción o impidiendo su multiplicación. Cuando la quimioterapia se toma por boca o se inyecta en una vena o músculo, los medicamentos ingresan en el torrente sanguíneo y pueden llegar a las células cancerosas de todo el cuerpo (quimioterapia sistémica). Cuando la quimioterapia se coloca directamente en el líquido cefalorraquídeo, un órgano o una cavidad corporal como el abdomen, los medicamentos afectan principalmente las células cancerosas de esas áreas (quimioterapia regional). La forma de administración de la quimioterapia depende del tipo de cáncer que se esté tratando.
Se están probando nuevos tipos de tratamiento en ensayos clínicos.
Los pacientes podrían considerar la participación en un ensayo clínico.
Para algunos pacientes, la mejor elección de tratamiento podría ser participar en un ensayo clínico. Los ensayos clínicos forman parte del proceso de investigación del cáncer. Los ensayos clínicos se llevan a cabo para determinar si los tratamientos nuevos para el cáncer son inocuos y eficaces, o mejores que el tratamiento estándar.
Muchos de los tratamientos estándar actuales se basan en ensayos clínicos anteriores. Los pacientes que participan en un ensayo clínico reciben el tratamiento estándar o son de los primeros en recibir el tratamiento nuevo.
Los pacientes que participan en los ensayos clínicos también ayudan a mejorar la forma en que se tratará el cáncer en el futuro. Aunque los ensayos clínicos no siempre llevan a tratamientos eficaces, a menudo responden a preguntas importantes y ayudan a avanzar en la investigación.
Los pacientes pueden ingresar en los ensayos clínicos antes, durante o después de comenzar su tratamiento para el cáncer.
En algunos ensayos clínicos solo se aceptan a pacientes que aún no recibieron tratamiento. En otros ensayos se prueban terapias en pacientes de cáncer que no mejoraron. También hay ensayos clínicos que ponen a prueba nuevas formas de impedir que el cáncer recidive (vuelva) o de reducir los efectos secundarios del tratamiento del cáncer.
Los ensayos clínicos se realizan en muchas partes del país. Consulte la sección sobre Opciones de tratamiento para encontrar enlaces en inglés a los ensayos clínicos en curso. Estos ensayos se tomaron del listado de ensayos clínicos del NCI.
A veces se necesitan pruebas de seguimiento.
Es posible que se repitan algunas de las pruebas realizadas para diagnosticar el cáncer o para determinar el estadio del cáncer. Otras pruebas se repiten para asegurar que el tratamiento sea eficaz. Las decisiones acerca de seguir, cambiar o suspender el tratamiento se pueden basar en los resultados de estas pruebas.
Algunas de las pruebas se repiten cada tanto después de terminar el tratamiento. Los resultados de estas pruebas pueden mostrar si la afección cambió o si el cáncer recidivó (volvió). Estas pruebas se llaman también pruebas de seguimiento o exámenes médicos.
Opciones de tratamiento para los tumores de hipófisis
Realice una búsqueda en inglés de ensayos clínicos sobre cáncer auspiciados por el NCI que aceptan pacientes en este momento. La búsqueda se puede realizar según el tipo de cáncer, la edad del paciente, y el lugar donde se llevan a cabo los ensayos. También podrá consultar información general sobre los ensayos clínicos.
Información adicional sobre los tumores de la hipófisis
Para obtener más información sobre el cáncer en general y otros recursos disponibles en el Instituto Nacional del Cáncer, consulte los siguientes enlaces:
La información que se presenta a continuación solo está disponible en inglés:
For Survivors and Caregivers (Información para los sobrevivientes/personas encargadas del cuidado del paciente/defensores del paciente)
Información sobre este sumario del PDQ
Información sobre el PDQ
El Physician Data Query (PDQ) es la base de datos integral del Instituto Nacional del Cáncer (NCI). La base de datos del PDQ contiene sumarios de la última información publicada sobre prevención, detección, genética, tratamiento, cuidados médicos de apoyo, y medicina complementaria y alternativa relacionada con el cáncer. La mayoría de los sumarios se redactan en dos versiones. En las versiones para profesionales de la salud se ofrece información detallada en lenguaje técnico. Las versiones para pacientes se presentan en un lenguaje fácil de comprender, que no es técnico. Ambas versiones contienen información sobre el cáncer que es exacta y actualizada. También se puede consultar estos sumarios en inglés.
El PDQ es uno de los servicios del NCI. El NCI pertenece a los Institutos Nacionales de la Salud (NIH). Los NIH son el centro de investigación biomédica del gobierno federal. Los sumarios del PDQ se basan en un análisis independiente de las publicaciones médicas. No constituyen declaraciones de la política del NCI ni de los NIH.
Propósito de este sumario
Este sumario del PDQ sobre el cáncer contiene información actualizada sobre el tratamiento de los tumores de hipófisis. El propósito es informar y ayudar a los pacientes, las familias y las personas encargadas de cuidar a los pacientes. No provee pautas o recomendaciones formales para la toma de decisiones relacionadas con la atención de la salud.
Revisores y actualizaciones
Los Consejos editoriales redactan los sumarios de información sobre el cáncer del PDQ y los actualizan. Estos Consejos están integrados por expertos en el tratamiento del cáncer y otras especialidades relacionadas con esta enfermedad. Los sumarios se revisan con regularidad y se modifican si surge nueva información. La fecha de actualización al pie de cada sumario indica cuándo se hizo el cambio más reciente.
Un ensayo clínico es un estudio para responder a una pregunta científica; por ejemplo, si un tratamiento es mejor que otro. Los ensayos se basan en estudios anteriores y lo que se aprendió en el laboratorio. Cada ensayo responde a ciertas preguntas científicas dirigidas a encontrar formas nuevas y mejores de ayudar a los pacientes de cáncer. Durante los ensayos clínicos de tratamiento, se recopila información sobre los efectos de un tratamiento nuevo y su eficacia. Si un ensayo clínico indica que un tratamiento nuevo es mejor que el tratamiento estándar, el tratamiento nuevo se puede convertir en "estándar". Los pacientes pueden considerar participar en un ensayo clínico. Algunos ensayos clínicos solo aceptan a pacientes que aún no comenzaron un tratamiento.
La lista en inglés de ensayos clínicos del PDQ está disponible en el portal de Internet del NCI. También figuran en el PDQ los datos de muchos médicos especialistas en cáncer que participan en ensayos clínicos. Para obtener más información, llamar al Servicio de Información sobre el Cáncer al 1-800-422-6237 (1-800-4-CANCER).
Permisos para el uso de este sumario
PDQ (Physician Data Query) es una marca registrada. Se autoriza el libre uso del texto de los documentos del PDQ. Sin embargo, no se podrá identificar como un sumario de información sobre cáncer del PDQ del NCI, salvo que se reproduzca en su totalidad y se actualice con regularidad. Por otra parte, se permitirá que un autor escriba una oración como “En el sumario del PDQ del NCI de información sobre la prevención del cáncer de mama se describen, en breve, los siguientes riesgos: [incluir fragmento del sumario]”.
Se sugiere citar la referencia bibliográfica de este sumario del PDQ de la siguiente forma:
Las imágenes en este sumario se reproducen con el permiso del autor, el artista o la editorial para uso exclusivo en los sumarios del PDQ. La utilización de las imágenes fuera del PDQ requiere la autorización del propietario, que el Instituto Nacional del Cáncer no puede otorgar. Para obtener más información sobre el uso de las ilustraciones de este sumario o de otras imágenes relacionadas con el cáncer, consultar Visuals Online, una colección de más de 2000 imágenes científicas.
Cláusula sobre el descargo de responsabilidad
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Actualización: 25 de agosto de 2017
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